El árbitro Darío Herrera ha elaborado un informe contundente que involucra a varios dirigentes de Estudiantes de La Plata, destacando declaraciones alarmantes del presidente Juan Sebastián Verón. En el documento, Verón supuestamente afirmó: “Hay que matarlos a todos”, en referencia a los árbitros tras un reciente encuentro que culminó en controversia.
El informe detalla agresiones por parte de Pascual Caiella, vicepresidente segundo del club, y Marcos Angeleri, secretario técnico. Estas acusaciones ponen a los directivos en una situación delicada, exponiéndose a severas sanciones. Cabe recordar que Verón ya había enfrentado una suspensión de seis meses que fue levantada por el TAS en mayo pasado.
Los incidentes se produjeron luego de la final de la Supercopa Internacional, donde Rosario Central se impuso por 3-1. La actuación de Herrera fue objeto de críticas tras sancionar un penal discutido a favor de Central y no expulsar al mediocampista Elías Verón en dos ocasiones que pudieron alterar el resultado a favor de Estudiantes.
El clima en el partido fue tenso, y posteriormente, Verón, Caiella y Angeleri se acercaron al árbitro en el campo de juego, donde Verón dirigió insultos hacia el cuerpo arbitral, acusándolos de ser “hijos de re mil putas” y de actuar bajo órdenes de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). La situación escaló aún más cuando Caiella repitió los insultos, refiriéndose a los árbitros como “seca nucas de la AFA”, un término despectivo que ha cobrado notoriedad tras la última Copa América.
Además, Caiella y Angeleri también habrían calificado a la terna arbitral de “corruptos, hijos de puta”, lo que añade un nivel de gravedad a las acusaciones presentadas en el informe de Herrera.
Fuente: NA




