El Gobierno argentino enfrenta un desafío significativo con la inminente visita del papa León XIV, programada entre el 8 y el 11 de noviembre. Este evento representa una oportunidad crucial para demostrar que la administración está a la altura de las expectativas y que la organización de la gira se llevará a cabo sin contratiempos.
El clima actual entre el Gobierno y la Iglesia Católica argentina está marcado por tensiones, especialmente debido a los reclamos sin resolución que la Iglesia ha planteado. El titular de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), Marcelo Colombo, ha expresado su preocupación por la falta de avances en la ley de ludopatía, la cual busca prohibir la publicidad de casas de apuestas y establecer medidas preventivas contra la enfermedad.
A pesar de que esta normativa obtuvo la sanción en Diputados el 27 de noviembre de 2024, su futuro en el Senado es incierto. En este contexto, la oposición ha impulsado esta iniciativa, mientras que La Libertad Avanza ha presentado un proyecto alternativo que no ha satisfecho las expectativas de la Iglesia, que apoya la propuesta opositora.
Colombo, en una reciente conferencia de prensa, hizo un llamado urgente a los senadores para que no dejen morir el proyecto de ley, destacando que quedan pocos días para evitar que pierda estado parlamentario. Este mensaje resonó en un momento en que el foco está en la visita papal.
La administración de Javier Milei, sin embargo, no parece priorizar atender los reclamos de la Iglesia. El Gobierno ha optado por no confrontar al lobby de las casas de apuestas y carece del respaldo necesario de los gobernadores, cuyo apoyo es vital en el Congreso.
Estas circunstancias han puesto de manifiesto las divergencias entre la Casa Rosada y la Iglesia. El presidente Milei ha evitado encuentros con líderes religiosos católicos, mientras que ha establecido relaciones con referentes de otras confesiones religiosas. En el entorno presidencial, se ha manifestado un descontento por los vínculos de la Iglesia con el peronismo, lo que ha llevado a una clara intención de mantener distancia.
Fuente: NA




