Argentina ha alcanzado un hito significativo en el uso de la inteligencia artificial generativa, según el informe Generative AI and News Report 2026 elaborado por el Reuters Institute for the Study of Journalism de la Universidad de Oxford. El país se ubica como el líder mundial en esta tecnología, con un notable 68% de su población utilizándola al menos una vez por semana en 2026.
Este crecimiento es exponencial: en 2024, solo 21% de los argentinos usaban estas herramientas, cifra que se elevó al 51% en 2025. En contraste, los demás países analizados, como Noruega y Australia, tienen porcentajes significativamente más bajos, con un 57% y 51% respectivamente.
A pesar de este liderazgo en la adopción de la IA, el informe revela que Argentina presenta uno de los niveles más bajos en alfabetización en inteligencia artificial. Esto significa que muchos usuarios carecen del conocimiento necesario para comprender el funcionamiento y los riesgos asociados a estas herramientas.
Un Cambio en la Manera de Buscar Información
La penetración de la inteligencia artificial también ha transformado la forma en que los argentinos buscan información. Según los especialistas, el proceso de búsqueda ha evolucionado de un enfoque activo, donde se comparaban diversas fuentes, a uno más pasivo, en el cual se espera recibir respuestas directas de las herramientas de IA.
Fredi Vivas, ingeniero en sistemas y profesor universitario, explicó que en Argentina existe una larga tradición de resolver problemas con recursos limitados. La IA generativa permite a profesionales y emprendedores acceder a capacidades que antes eran exclusivas de organizaciones con mayores recursos.
Los Riesgos de la Dependencia Cognitiva
A pesar de las ventajas que ofrece, el uso creciente de la IA genera preocupaciones sobre la dependencia cognitiva. Los expertos advierten que confiar ciegamente en las respuestas generadas por estas herramientas puede llevar a confundir la claridad de la información con su veracidad. Belén Ortega, especialista en IA, enfatiza la necesidad de desarrollar criterios críticos para evaluar la información proporcionada por estas tecnologías.
El futuro del uso de la inteligencia artificial en Argentina no solo dependerá de la accesibilidad a la tecnología, sino también de la capacidad de los usuarios para interactuar con ella de manera crítica. La meta debe ser potenciar el pensamiento humano, más que reemplazarlo.
Fuente: La Nación




