En momentos de incertidumbre migratoria, «Estoy ejerciendo mi derecho a guardar silencio» son las siete palabras que pueden marcar la diferencia para aquellos que se enfrentan a agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Este recurso es fundamental para evitar declaraciones que puedan afectar negativamente su situación migratoria.
Según el Centro de Recursos Legales para Inmigrantes (ILRC), es crucial que las personas expresen esta decisión con claridad durante un encuentro con el ICE. A pesar de que los agentes continúen realizando preguntas, el individuo tiene el derecho de no responder hasta obtener asesoramiento legal.
El derecho a guardar silencio está respaldado por la Quinta Enmienda de la Constitución de EE.UU., la cual protege a los individuos de la autoincriminación. Sin embargo, es importante destacar que pronunciar esta frase no evita una detención si hay un fundamento legal para llevarla a cabo, sino que se utiliza para proteger contra declaraciones perjudiciales.
Recomendaciones en caso de un encuentro con el ICE
La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) sugiere que, si un agente del ICE se acerca en la calle o se detiene un vehículo, las personas deben mantener la calma y evitar discusiones. Es aconsejable no correr y mantener las manos visibles.
En la vía pública, se recomienda preguntar a los agentes si se tiene autorización para retirarse. Si la respuesta es afirmativa, el individuo puede alejarse sin problemas. Si no es posible irse, se conserva el derecho a no responder preguntas sobre su lugar de nacimiento o condición migratoria.
Derechos en el hogar
El derecho a guardar silencio también se aplica dentro del hogar, pero la situación se complica si los agentes intentan ingresar a la vivienda. La ACLU aconseja mantener la puerta cerrada y solicitar a los oficiales que presenten una orden judicial antes de permitir el acceso.
Es importante distinguir entre una orden judicial y una orden administrativa de deportación, ya que la última no autoriza la entrada sin consentimiento. Si los agentes ingresan sin autorización, se recomienda no resistirse físicamente y dejar constancia verbal de la falta de consentimiento.
Qué hacer si se concreta la detención
En caso de una detención, el ILRC aconseja que los inmigrantes soliciten asesoría legal antes de firmar cualquier documento, ya que esto podría afectar su derecho a presentarse ante un juez de inmigración. Una frase útil en esta situación es: “Quiero hablar con un abogado”. Sin embargo, es crucial entender que, aunque se puede contratar un abogado, el gobierno no está obligado a proporcionar uno de forma gratuita durante el proceso migratorio.
Además, se recomienda buscar información sobre servicios jurídicos que ofrezcan asistencia gratuita o de bajo costo.
Fuente: La Nación




