La actividad económica en Argentina ha registrado una caída del 2,9% en julio en comparación con el mes anterior, lo que anula el leve repunte del 0,3% que se había observado en junio, tras una revisión a la baja de la cifra inicial del 0,8%. Estos datos fueron presentados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) a través de su Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE).
La medición interanual también mostró resultados negativos, con un retroceso del 1,4% en julio después de haber crecido 3,1% en junio, cifra que fue revisada al alza desde el 2,8%. En el acumulado de los primeros siete meses del año, la economía muestra un alza del 1,7%, aunque 0,5 puntos porcentuales menos que en la medición de junio.
Este nuevo descenso ha profundizado la tendencia oscilante de la actividad, que ha experimentado variaciones significativas: una caída del 2,2% en febrero, seguido de un aumento del 2,7% en marzo, descensos del 1,4% en abril y 0,6% en mayo, y una leve recuperación en junio antes del descenso en julio. A su vez, el indicador de tendencia-ciclo, que busca reflejar la evolución subyacente, mostró un avance del 0,2% mensual.
La baja impactó a ocho de los quince sectores que conforman el EMAE. El comercio mayorista y minorista, así como las reparaciones, cayeron un 5,1% interanual. La industria manufacturera también retrocedió un 4,6%, lo que contribuyó a restar 1,3 puntos porcentuales a la variación general. Además, se registraron caídas en la construcción (-3,3%), la intermediación financiera (-3%) y el transporte y las comunicaciones (-1,5%).
Por otro lado, se observó crecimiento en siete sectores en comparación con julio de 2022. La pesca destacó con un aumento del 424,5% y la explotación de minas y canteras avanzó un 8,4%, siendo estas las actividades con mayor contribución positiva. Junto con el agro, que creció un 0,7%, sumaron un punto porcentual a la variación interanual.
Este contraste entre sectores se ha vuelto frecuente en el actual modelo económico, donde el aumento significativo de la pesca y la minería no fue suficiente para compensar las caídas en la industria y el comercio.
Fuente: La Nación




