
En agosto, tras un reajuste de 1,89%, el haber mínimo del sistema previsional general de la Anses pasará de $411.989 a $419.776 en bruto, en tanto que el haber máximo subirá de $2.772.298 a $2.824.695. El porcentaje de la actualización está definido por la variación que registró en junio el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y que fue informada este martes por el Indec.
Al sumarse el bono de $70.000 para quienes cobran solo un haber mínimo, el monto del ingreso será de $489.776. En esos casos, una vez restado el aporte al PAMI la cifra a cobrar en mano será finalmente de $477.183. Como el importe del bono sigue congelado, la suba efectiva del ingreso total para este grupo de jubilados no llega a 1,89%, sino que es inferior, de solo 1,61%.
En tanto, para quienes perciben el haber máximo, el monto a cobrar en mano (restado el aporte al PAMI) será de $2.667.807.
Las cifras consignadas fueron estimadas por LA NACION. En los próximos días, la Anses expresará en una resolución los montos definitivos. El cálculo se realizó considerando el índice de inflación con dos decimales, y para estimar los ingresos netos se restó el aporte al PAMI, que es de 3% sobre el haber mínimo, un porcentaje que se va incrementando progresivamente cuanto más elevado es el haber. En algunos casos, se aplican también otros conceptos que restan montos, como las cuotas de una moratoria. El bono, por su parte, no está sujeto a descuentos.
Bono congelado
El pago del refuerzo se dispone cada mes por un decreto del Poder Ejecutivo y, según reiteradas declaraciones de funcionarios y lo expresado en la ley de presupuesto, no hay voluntad política para mejorarlo. La cifra no varía desde marzo de 2024.
Según la estadística publicada por la Subsecretaría de Seguridad Social, unas 2,96 millones de personas cobran ese ingreso mínimo entre quienes están en el régimen contributivo (en la mayor parte de los casos, se trata de quienes obtuvieron su prestación utilizando una moratoria).
En ese grupo de quienes cobran la cifra más baja hay quienes tienen un haber mensual que es superior al básico, pero inferior al monto resultante de sumarle al haber mínimo los $70.000 de bono; en estos casos, se abona un plus de una cifra proporcional (menor a $70.000). De esa manera, se garantiza que ningún ingreso mensual del régimen contributivo quede en agosto, antes de los descuentos, por debajo de los $489.776.
Beneficios no contributivos
También las prestaciones no contributivas se actualizan mensualmente según la inflación informada por el Indec. Y al monto se le suma el bono de $70.000. En agosto, la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), a la que se accede a los 65 años sin requisitos de aportes, será de $335.821, tras aplicarse la suba de 1,89%; con el refuerzo, el importe llegará a $405.821, en bruto.
En tanto, el valor de la pensión no contributiva por invalidez laboral, que equivale al 70% del haber mínimo, será de $293.843 y, sumado el refuerzo, llegará a $363.843, en bruto.
Reajuste acumulado vs. inflación
En el primer semestre de este año, las subas de las jubilaciones por movilidad acumularon un 18,3%, en tanto que la inflación fue de 16,8%. Así, en el período, los haberes puros (sin bono) tuvieron un reajuste algo mayor a la suba promedio de precios. Esto ocurrió porque, si bien en los primeros tres meses las recomposiciones fueron de porcentajes más bajos que los de la variación del IPC, en abril, mayo y junio ocurrió lo contrario. En mayo, por ejemplo, cuando la inflación fue de 2,1% según el Indec, el reajuste de las jubilaciones resultó mayor, de 3,38% (en línea con la inflación de marzo).
Por el rezago de dos meses que tiene el índice de movilidad respecto del dato de variación del IPC, las jubilaciones pierden poder de compra cuando el promedio de los precios tiene tendencia al alza, y se recuperan cuando el índice de inflación va a la baja.
Según la estadística oficial, hay alrededor de tres millones de jubilados que no perciben bono. Y son quienes, por esa razón, más poder de compra perdieron entre 2020 y principios de 2024 (este tema está siendo considerado en la justicia y varios tribunales del interior declararon la inconstitucionalidad de la ley de movilidad vigente entre 2021 y principios de 2024).
Para quienes cobran el ingreso mínimo, el reajuste en los primeros cinco meses del año fue de solo 15,2% (por la mencionada falta de actualización del bono), con lo cual siguieron perdiendo frente a la inflación.
Asignaciones por hijos
El reajuste mensual de 1,89% alcanza a la Asignación Universal por Hijo (AUH), que en agosto será de $150.847 para menores de 18 años y de $491.173 por hijos con discapacidad. Se trata de la prestación percibida por trabajadores informales y desocupados y cada mes se cobra, en la mayoría de los casos (ya no en todos), el 80% del total, en tanto que el 20% queda pendiente para un pago anual, sujeto a la certificación de cuidados sanitarios y asistencia escolar.
Las asignaciones del salario familiar que cobra un grupo de empleados formales y de monotributistas también están sujetas a la movilidad. En este grupo, los importes por hijos menores de 18 años serán, dependiendo del nivel de ingresos del hogar, de $75.432; $50.884; $30.777, y $15.881.
Aumento de aportes previsionales
También se reajustarán los aportes previsionales a cargo de quienes están en el régimen de autónomos, y las remuneraciones mínima y máxima utilizadas para el cálculo de los aportes al sistema jubilatorio, a la obra social y al PAMI (en total, 17% del sueldo bruto). En agosto, esos límites serán, aproximadamente, de $141.380 y de $4.594.798. Así, todos los sueldos mayores a esta última cifra tendrán por los tres conceptos enunciados un descuento de $781.115.
Por otra parte, el valor de cada mes de aporte que pueden comprar las personas de ciertos grupos etarios para completar los aportes jubilatorios según el esquema previsto en la ley 27.705 será en julio de alrededor de $42.000. Es una cifra que se reajusta cada mes por inflación, al igual que las cuotas de la moratoria descontadas de los haberes de quienes obtuvieron su jubilación o su pensión tras recurrir a esa herramienta.
Fuente: La Nación




