El debate sobre la presencia de estudiantes extranjeros en las facultades de Medicina de Argentina ha puesto de manifiesto la falta de claridad en las estadísticas del sistema universitario. Recientemente, el vocero presidencial, Adrián Ravier, afirmó que cerca del 40% de los estudiantes de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) son extranjeros. Esta cifra fue secundada por el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, quien se centró en la carrera de Medicina.
Por su parte, la UBA, a través de su vicerrector Emiliano Yacobitti, respondió con datos que corresponden a los ingresantes del año 2026, lo que complica la comparación. El trasfondo de esta discusión gira en torno a la posible necesidad de arancelar la educación para estudiantes extranjeros. Con la reforma migratoria reciente, el gobierno ha habilitado el cobro en universidades a residentes no permanentes, aunque este grupo no está claramente identificado ni por el Gobierno ni por las universidades.
Álvarez expresó su preocupación, afirmando que “el verdadero problema es con quienes mienten para aprovecharse de nuestras leyes”, aunque en una posterior entrevista no pudo proporcionar detalles sobre cómo se verifica si un extranjero que egresó de una universidad argentina se queda o se va del país. La carrera de Medicina, que ha atraído a un número significativo de estudiantes internacionales, se ha convertido en la más elegida en los últimos años.
Según el Anuario Estadístico 2023, los estudiantes extranjeros en el total del sistema de educación superior representan apenas el 3,22% del total. Además de la UBA, otras universidades destacadas en la formación médica son la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Voceros de la UNLP indicaron que los datos sobre la población estudiantil extranjera estarán disponibles en unas semanas, mientras que la UNR reportó que en 2024, el porcentaje de alumnos extranjeros en Medicina rondaba el 31%.
El porcentaje de estudiantes extranjeros aumenta al 56%% si se consideran solo aquellos que han aprobado dos o más materias en un año, lo que refleja una tendencia de permanencia en el sistema académico. Sin embargo, los datos de la UBA para 2024 no permiten determinar cuántos de estos estudiantes son extranjeros, ya que están agrupados a nivel general de la Facultad de Ciencias Médicas, que incluye otras carreras como enfermería y kinesiología.
En 2025, la UBA reportó un total de 69.057 estudiantes en su Facultad de Ciencias Médicas, de los cuales 17.979 (26%) eran extranjeros. En la carrera de Medicina, el número de estudiantes extranjeros ascendió a 39.021, representando el 36,2% del total.
A partir de la reforma migratoria, los estudiantes extranjeros que deseen estudiar en el país pueden tramitar una residencia temporaria, que les permite obtener un DNI. Sin embargo, la inscripción en la UBA no diferencia entre las residencias temporarias y permanentes. Esta normativa ha generado confusión, ya que un estudiante extranjero puede comenzar su carrera sin un DNI, aunque se le exige que obtenga este documento en un plazo determinado.
El gobierno ha manifestado su intención de implementar el arancelamiento de los estudios para estudiantes extranjeros, aunque este proceso parece ser temporal. Ravier, en respuesta a las críticas sobre la posibilidad de arancelar la educación mientras se busca liberalizar la venta de tierras a extranjeros, defendió la apertura hacia los extranjeros que desean trabajar en el país, pero también reconoció que la alta proporción de estudiantes extranjeros en Medicina genera costos que se están reconsiderando.
Fuente: La Nación




