En un episodio sorprendente durante la Copa Simón Bolívar, el principal torneo de ascenso del fútbol boliviano, un arquero argentino decidió protestar de una manera inusual. En el partido entre Atlético Independiente y Wilstermann Cooperativas, que se disputó en Cochabamba, el árbitro Carlos Arteaga sancionó un penal que generó controversia y llevó a una situación inesperada en el campo de juego.
El encuentro, que se encontraba empatado 2-2, se detuvo durante 19 minutos debido a las protestas de los jugadores visitantes, quienes cuestionaron la decisión del árbitro. El arquero Gustavo Tesonotte, quien defendía la valla de Wilstermann, fue el principal implicado en la discusión. A pesar de las protestas y la falta de VAR para revisar la jugada, Tesonotte tomó una decisión sorprendente cuando llegó la hora de la ejecución del penal.
En lugar de intentar detener el disparo, el arquero se posicionó en su palo derecho y permitió que el delantero de Independiente ejecutara el penal sin oposición, convirtiendo el gol que puso el marcador 3-2. Tesonotte explicó más tarde que esta acción fue una forma de protesta ante lo que consideró un penal inexistente. «Nunca hubo contacto con el delantero y estaba convencido de que no era penal», afirmó.
El arquero también reveló que había un acuerdo previo entre los jugadores para que el rival fallara el penal como parte de un juego limpio. Sin embargo, esto no sucedió, lo que generó aún más malestar entre los jugadores de Wilstermann. «Me sorprendió que haya metido el gol cuando todos habíamos quedado en que él iba a fallar», indicó.
La controversia no pasó desapercibida y llegó a la Comisión Nacional de Árbitros de la Federación Boliviana de Fútbol, que decidió suspender indefinidamente al árbitro Carlos Arteaga tras considerar que su decisión había influido en el resultado del partido. En un comunicado oficial, la federación señaló que la sanción se debió a la mala decisión tomada en una jugada que no justificaba el penal otorgado.
Fuente: La Nación




