Julián Weich compartió un emotivo momento junto a su hijo Jerónimo, quien ha decidido adoptar un estilo de vida alejado de la rutina urbana. En una reciente publicación en Instagram, el conductor lo presentó como el «hijo hippie, happy, sustentable», destacando su enfoque en la regeneración y la conexión con la naturaleza.
Jerónimo Weich dejó atrás la vida citadina para establecerse en Los Hornillos, una zona rural en Córdoba. Junto a su pareja, Ailuz Celeste, ha construido una vivienda de 56 metros cuadrados utilizando técnicas de barro y materiales naturales como madera, piedra y paja, con el objetivo de reducir el impacto ambiental. Este proyecto le ha tomado tres años de dedicación y esfuerzo.
Durante la visita de Jerónimo, el joven decidió cambiar de look, lo que fue documentado por su padre en redes sociales. Julián capturó el momento previo al corte de cabello, en el que bromeó diciendo: «No tenés nada de hippie, vos sos piola». Posteriormente, mostró el resultado final y comentó: «Así quedó. Gran trabajo de poda y mantenimiento». Los seguidores elogiaron tanto a Julián como las elecciones de vida de su hijo.
En una entrevista reciente, Jerónimo aclaró su postura sobre el término sustentabilidad, afirmando que prefiere hablar de regeneración. «El paradigma que habito no es la sustentabilidad, sino la regeneración, que es un paso más porque ya no alcanza con solamente ser sustentable», explicó, enfatizando la importancia de trabajar en colaboración con la naturaleza.
La vivienda de Jerónimo se caracteriza por su diseño eficiente, que incluye dos plantas, pisos de madera y aberturas de aluminio con doble vidrio. Además, emplea la técnica de quincha para un adecuado aislamiento térmico. También ha implementado un sistema hídrico que prescinde de bombas artificiales, confiando en las especies acuáticas para mantener el equilibrio.
El compromiso de Jerónimo con la permacultura va más allá de su hogar personal. Recientemente, presentó «Casa Pavoreal», una propiedad de 80 metros cuadrados que funciona como alquiler temporal y cuenta con una biopiscina, mostrando su dedicación a un estilo de vida sostenible y en armonía con el medio ambiente.
Fuente: La Nación




