Al menos 9 funcionarios y legisladores vinculados al oficialismo accedieron a créditos del Banco de la Nación Argentina por montos que, en conjunto, superan los $2.500 millones.El dato no surgió de ninguna filtración: está en los registros públicos del Banco Central.
Mientras el gobierno de Milei sostenía que el Banco Nación debía privatizarse por ser una carga para el Estado, varios de sus funcionarios y legisladores más cercanos resolvían silenciosamente su situación habitacional con préstamos millonarios de esa misma entidad.
Los nombres pesan. Pedro Inchauspe, director del Banco Central, encabeza el listado con 510 millones de pesos. Federico Furiase, secretario de Finanzas, tomó 367 millones —y tiene injerencia directa sobre la política de tasas que determina cuánto crecen las cuotas UVA que él mismo contrajo. Sharif Menem, de 24 años y en su primer trabajo en blanco como asesor de Karina Milei, figura con 357 millones.
El caso de mayor impacto inmediato fue el de Leandro Massaccesi, jefe de Gabinete de Capital Humano: su crédito de casi 420 millones.
La respuesta oficial no convenció. El Banco Nación afirmó que el proceso es «homogéneo, sin excepciones», aunque desde 2024 existe una línea diferencial para funcionarios públicos con beneficios que no tienen los clientes regulares.
Una denuncia penal ya fue presentada por los delitos de administración fraudulenta, abuso de autoridad y negociaciones incompatibles, apuntando al expresidente del BNA Daniel Tillard y al exsupervisor del BCRA Juan Curuchet.
El escándalo estalla en un país donde el acceso al crédito hipotecario es imposible para la mayoría. Ellos predicaban contra el Estado. Y usaron el Estado para sí mismos.
Las causas judiciales están en curso.
Ningún funcionario fue condenado hasta la fecha.




