Las casas de barro modernas están ganando terreno como una opción ecológica y económica en el ámbito de la construcción. Esta tendencia, que se aleja de la percepción tradicional de viviendas frágiles, se enmarca dentro de la bioconstrucción, una disciplina que utiliza materiales naturales y recursos locales para edificar viviendas sostenibles.
Ejemplos Internacionales de Bioconstrucción
Un notable ejemplo es el proyecto de Daniel y Katherine Ray en Montana, Estados Unidos. Esta pareja, sin experiencia previa en construcción, logró edificar una vivienda de 220 metros cuadrados con un costo aproximado de US$20.000. Utilizando arcilla, arena y paja, se inspiraron en construcciones de adobe que vieron en Gales. Tras meses de trabajo, lograron crear un hogar que refleja su dedicación y creatividad.
Innovación Local en Mendoza
Más cerca de casa, en Agrelo, Mendoza, se encuentra Chozos Resort, un complejo turístico diseñado por Sergio Roggerone que evoca la arquitectura ancestral de los pueblos originarios. Las habitaciones, construidas con barro y paja, se integran perfectamente en el paisaje andino, ofreciendo una experiencia única en contacto con la naturaleza.
Un Refugio en Córdoba
En el Valle de Calamuchita, Córdoba, el Estudio de Bioarquitectura Hombre de Barro ha creado una vivienda de barro que combina técnicas de construcción modernas con principios de sostenibilidad. Este refugio térmicamente eficiente incorpora energías renovables y refleja un compromiso con el medio ambiente.
Técnicas de Construcción en Bioconstrucción
Las técnicas de bioconstrucción incluyen el uso de barro extraído del terreno, fibras naturales y otros materiales locales. Las paredes se pueden construir con una mezcla de barro, paja y arena, mientras que los techos pueden ser vivos o de paja, dependiendo de la durabilidad y el diseño deseado.
Tecla: La Casa del Futuro en 3D
Un avance significativo en esta disciplina es el proyecto Tecla, ubicado en Massa Lombarda, Italia. Esta vivienda, construida 100% con tierra cruda y utilizando tecnología de impresión 3D, representa una fusión de técnicas ancestrales y modernas. La casa fue completada en 200 horas de trabajo, utilizando un proceso innovador que optimiza la utilización de materiales y energía.
Fuente: La Nación




