La Cámara Pyme de Pilar analizo la situación económica

La Cámara de la Pequeña y Mediana Empresa de Pilar elaboró un detallado informe sobre la situación económica actual que afecta al sector luego de varios meses de aislamiento y pandemia mundial.

Con datos objetivos de encuestas, análisis de medidas y comparativa mundial, la Cámara Pyme de Pilar sostiene que “semejante creación de nuevo dinero con la producción de bienes y servicios estancada y sin dólares de reserva en el BCRA genera un riesgo cierto de fuertes devaluaciones y al paso de una muy alta inflación a la posibilidad de niveles hiperinflacionarios”.

Tal como indica el informe, “esto es sólo parte del doloroso diagnóstico económico actual después de cuatro meses de cuarentena obligatoria. Una mayor inflación ciertamente hará crecer la curva de pobreza, que hoy con seguridad es más del 50% debido a la mayor cantidad de personas desempleadas debido a la quiebra generalizada de empresas. En este sentido, del total estimado de 600 mil empresas en nuestro país, 420 mil pidieron asistencia al Gobierno para pagar los sueldos y un 94,5% de las Pymes tuvieron caída en sus ventas y no pueden cubrir sus costos operativos”.

Como mencionamos anteriormente según la UIA, más del 60% de las Pymes  está sin producir, sin poder pagar a los proveedores, sin pagar servicios públicos y sin pagar impuestos. Un 40% de las empresas Pyme planea despidos, un 80% tuvo pérdidas de dinero en 2020 y el 90% no va a hacer inversiones de ninguna índole ni nuevos emprendimientos.

Por otra parte, unos 800 mil empleados de comercio tienen rebajas salariales del orden del 25%. Evidentemente, el Ingreso familiar de emergencia (IFE) y la asistencia al trabajo y la producción (ATP) para monotributistas y empresas no fueron suficientes en cuanto a montos y oportunidad en su entrega, es decir no cumplieron con las necesidades de las empresas (en el caso del ATP no fueron subsidios sino préstamos)  y aún no se sabe si van a seguir; y si continúan cómo y hasta cuando lo van a hacer, es decir hay una incertidumbre total para la salida económica post-pandemia.

Además de la deuda externa cuya negociación aún continúa, ha surgido una nueva deuda: La deuda interna. Hoy, cada familia de clase media debe más de $200 mil en promedio debido a deudas por préstamos familiares o con financieras, deudas por expensas, alquileres, créditos bancarios, tarjetas de crédito, medicina privada, impuestos y servicios, etc. Esto constituye un daño al tejido social y se sigue destruyendo a la clase media. Los sectores más endeudados y más descuidados por el gobierno son los pequeños comercios, los jubilados, los trabajadores informales (jardineros, plomeros, gasistas, electricistas, pintores entre otros), las Pymes y los monotributistas.

Cabe destacar que nunca se destruyeron tantas fuentes de trabajo en tan poco tiempo, con lo cual se puede afirmar que  otra curva que va a crecer en forma vertiginosa es la curva de desempleo. Esto se deberá, principalmente a la quiebra de empresas (se estima en 300por día de cuarentena), a un menor consumo post-pandemia debido a que la gente consume menos como si estuviera viviendo en una economía de guerra; también existen actualmente 10 mil pedidos de suspensiones que involucran a 1,8 millones de trabajadores. Todos estos indicadores de destrucción de empleo hacen presagiar un enorme aumento del desempleo, tanto en el mercado informal como en el mercado formal de trabajo.