El presidente Alberto Fernández eligió manejar su propio auto para llegar esta mañana al Congreso y jurar ante la Asamblea Legislativa. Lo hizo a bordo de un Toyota gris, patente AD 769 SI.

De su casa en Puerto Madero salió a las 11.30. Dos horas más tarde, aquellos que decidieron jugar los números de esa patente ya habían ganado una buena cantidad de dinero en la Quiniela de la Ciudad (ex Nacional).

Para los quinieleros, tan amigos de cábalas, presagios e indicios, ver a través de la televisión como se desplazaba el Toyota, fue una luz que iluminó todo. La patente en primer plano: AD 769. Era el dato necesario.

A las 14, el presagio se les convirtió en dinero: a la cabeza de la Nacional salió el 769.